sábado, 5 de abril de 2008

Contra Todos los Fantasmas



Esta curiosa nota apareció en el diario deportivo Olé, es una historia fascinante. Pero primero, definiré conceptualmente lo que es. Un Fantasma es la manifestación física de la entidad de lo que anteriormente fue una persona, osea sería la energía espectral materializada en la forma de un cuerpo físico, y por el hecho de ser energía, no posee las cualidades de que distinguen al cuerpo físico, es decir, de allí su forma indefinida, su transparencia, su falta de consistencia, etc.

Al parecer, existen muchas y reiteradas historias, de fantasmas que circundan las instalaciones del glorioso estadio Alberto J. Armando, la Bombonera. Según los variados testimonios de personal de seguridad, serenos, mantenimiento, se acrecienta aun más el mito de este estadio, del que ya se le atribuye uno futbolístico. A continuación, unos fragmentos de la nota tal como se publicó:


Son las 9 de la noche en La Boca. Oscar Verna acaba de terminar con el mantenimiento de las máquinas de café. Mientras camina por el primer piso de la Bombonera, escucha, marciales, los pasos de la hinchada bajando las escaleras en un repiquetear conocido. Cuando llega a la planta baja, se asoma a la puerta 18. Sólo hay silencio y oscuridad, como corresponde a un día común de semana en el que no hay partido. Oscar sale corriendo sin poder controlar el vello que se le eriza. No se queda a escuchar esos pasos de nadie que vuelven a resonar en el hueco.

Hay muchas historias como ésta, escalofriantes, que algunos creen y otros se toman a risa. Historias que contradicen la publicidad y que dan cuenta de que la Bombonera, de noche, no late: tiembla. En su mayoría, las cuentan empleados del club o de la compañía de seguridad, que se niegan a dar sus nombres por miedo a consecuencias algo más terrenales (el despido). Otros relatos los acercan colaboradores externos, gente como Oscar (Café Café, amigo del Coco Basile, protagonista de la historia del comienzo): "Para mí hay algo especial en la Bombonera. Yo la viví, no me la contaron", remarca. ¿Más? Claro, hay mucho más.

Durante la madrugada, en las recorridas de rutina y cuando las luces están apagadas, "se escuchan ruidos que llegan desde la bandeja que utiliza La Doce, se observan sombras movilizándose a toda velocidad y en distintas direcciones", según el testimonio de un vigilador.

-¿Observan personas o imágenes?

-Personas e imágenes que se van desdibujando. Es muy extraño, pero sucede.

-¿No serán ladrones?

-No, no, hay presencias que se repiten. Algunos muchachos no se la bancaron y renunciaron, pero dejame... Yo prefiero "esto" y no que haya ladrones.

Esto, dice el vigilador. ¿Qué es esto? "Son entes, duendes, fantasmitas", los define Ricardo Pacuta, parapsicólogo. "Algo bastante más común de lo que todos suponen", aclara. Para Pacuta, mucho contribuye el hecho de que cada tanto se dispersen, en el césped de la mismísima Bombonera, las cenizas de socios muertos a los que se les cumple esa última voluntad. Ahora bien, ¿qué es un fantasma? "Supuestos espíritus o almas desencarnadas que se manifiestan entre los vivos de forma perceptible", según el diccionario.

Es por ellos que Federico Retore, utilero del equipo de básquet, ya no va más tres horas antes de los partidos: "Lo peor me pasó una noche que llegué a las 11 para preparar la ropa de los muchachos porque a las 2 nos íbamos a Sunchales y a Paraná. Salí a fumar un cigarrillo y afuera vi a un hombre alto, de traje gris. Era de tez blanca pero no alcancé a distinguir sus facciones. Ni me di vuelta para entrar y el tipo había desaparecido. Los muchachos me dicen que, por la descripción que les di, puede ser el utilero anterior, el Tarija Fernández". El Tarija Fernández era, efectivamente, el anterior utilero. Y murió hace un tiempo en un baño de Casa Amarilla.

Retore también se acuerda del día en que escuchó pelotazos en el gimnasio y ruido de mancuernas chocando con el piso. Eran sonidos sin una imagen que los acompañara. Nadie estaba jugando al básquet, nadie estaba haciendo fierros.

Entre las muchas historias, hay personajes que se repiten en varios relatos: un hombre de camisa blanca que está sentado en las butacas del sector L de la Bombonera, una mujer vestida de novia y un chico que viste bermudas, zapatillas blancas y remera azul. "Al hombre de la camisa, un día llegamos a acorralarlo. Fuimos con los muchachos por distintos sectores, y... Fue increíble, se esfumó. Lo veíamos, lo veíamos bien cerca y en un momento no lo vimos más. Desapareció", dice otro de los muchachos de seguridad.

-¿Esto pasa siempre?

-No, en general aparecen en la madrugada, cuando no hay gente y sí mucho silencio.

-¿Qué es lo más común?

-Luces que se encienden en distintos sectores. Después de la recorrida final, se apagan todas las luces. Pero de repente se pueden encender las del vestuario de Primera e incluso las de los baños.
En la Bombonerita, se abren puertas que estaban cerradas con llave. Lo primero que uno piensa es que se trata de una broma de un compañero, pero la verdad, ¿quién puede tener ganas de molestar a las tres de la mañana y con un puesto por cubrir?


Realmente un misterio inquietante, como toda la mística que rodea este escenario, famoso en todo el mundo, al cual también debemos sumarle atributos sobrenaturales? o paranormales?. Lo cierto es que a lo largo de la historia, la Bombonera siempre ha tenido algo especial, quizá tanto como para que ni espíritus o almas perdidas quieran quedarse afuera del protagonismo,que como Templo del Fútbol, tiene el estadio de Boca.

Por mi parte, me tranquiliza saber que afortunadamente, si bien parecen ser reales, estos son los únicos fantasmas que tiene Boca, y que por suerte son inofensivos, comparados con los fantasmas del Descenso, de la Gerenciación, del Déficit Presupuestario, de los Malos Resultados, de la Sequía de Títulos, del Futuro Incierto, y de los Barrabravas que circundan otros clubes grandes del fútbol argentino.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

buuuuuuuuu!!!!!!!!!!!

Zarevich dijo...

Es muy divertida esa nota de Ole. jeje

Anónimo dijo...

yo conozco otros fantasmas que creo que ya son once mas o menos y se encuentran en el monumental.....