
Esta semana comenzó otro ciclo del exitoso programa de Marcelo Tinelli, Bailando (o Cantando, o Patinando, o Cocinando, o Tejiendo, o Nadando, o cualquier otro verbo conjugado en presente singular que amerite alguna acción) por un Sueño. El controvertido show, que involucra a una selección de señoritas modelos publicitarias (en realidad, gatos provistos por el padrino (grande Gerardo)), y que compiten en un absurdo "concurso", cuando en realidad no existe otro interés, que el de mostrar a dichas jovencitas (bueno, algunas no tanto) con muy poca ropa, exponiendo lo atractivas que ya todos sabemos que son. La verdad un espectáculo de alto vuelo cultural e intelectual, que supera a cualquier mediocre documental de Discovery Channel. Pero bueno, a estas alturas, osea, a los más de 15 años en los que Tinelli viene robando en la televisión argentina (robar, me refiero a que ha plagiado y adueñado para si cualquier idea original inventada en el mundo de la televisión, obviamente todos sus programas han sido y son una copia de otro, y hasta su último comercial de anuncio del programa, era copiado a imagen y semejanza de una propaganda de un banco turco), ya no nos puede sorprender nada, porque ya todos saben que es una aberración, Lo que tendría que explicarse, utilizando los más avanzados métodos científicos y los más destacados ingenieros de la NASA en conjunto con los ingenieros del departamento de Innovaciones de Intel o AMD, o intentar plantear una teoría básica, de como carajo la gente lo sigue viendo??, semejante acertijo sería quizá, y con mucha dificultad, digno de poder resolverse sólo por intelecto similar de al de Albert Einstein o Leonardo Da Vinci.
Todo un crucigrama a resolver. Lo que si es seguro, es que la gente sigue consumiendo esta basura y alimentando la riqueza de un fraudulento empresario (que compra camionetas importadas por la Cancillería a precios irrisorios, invierte o presta sin garantías de beneficio, dinero a un club de mal pasar económico como San Lorenzo), que nunca en su carrera ha aportado nada bueno a la sociedad, sólo barbaridades y obscenidades por doquier, explotación infantil y abuso de menores, burlas y ofensas hacia pobres individuos comunes, etc. Y todavía, para realzar la pobre imagen de su diminuta y excesivamente popular persona, sus asesores de imagen le hacen fingir lágrimas o falsa tristeza, cuando en su repertorio de depravaciones, hace aparecer a algún pobre sujeto discapacitado o carenciado, lo cual utiliza para realzar el Rating hasta las nubes y de paso mostrarse "tocado" y conmovido, cuando en realidad en su puta vida ha sabido lo que es ser pobre o discapacitado (claro que en esos momentos de ridícula tragedia teatral, debe estar pensando: "que grande que soy, la madre Teresa de Calcuta es un poroto al lado mío").
Que se le va a hacer, la televisión argentina da para todo, y como si fuera poco, cuantos programas de chimentos y farándula se nutren de lo que pasó en Bailando por un Sueño la noche anterior??. Que se le va a hacer, uno tiene ciertos valores y criterios, pero no se puede pretender que gran parte de una sociedad ignorante y desculturizada tenga la suficiente sapiencia para discernir que es bueno y que es malo, de lo que ve por televisión.
Aunque los ciclos televisivos en la argentina parecen infinitos (como el de Mirta Legrand, que lleva más de 30 años dejándonos bien en claro que es una vieja careta, facista y gorila), tengamos la esperanza de que en algún momento, Tinelli o cualquiera de sus nefastos productos, salgan del aire para siempre, para el bien de todos.
*Es posible que muchos piensen que soy una especie de "el Contra" de los blog, pero no es así, la verdad me encantaría escribir más seguido sobre cosas más positivas, pero pasa que la crudeza de la realidad actual y todos sus demonios me obligan a dedicarles un espacio, más que a las buenos sucesos (que son muy escasos)

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